12 de febrero de 2010

Crítica: Paranormal Activity

Con las mismas intenciones de Blair Witch, Oren Peli y su Paranormal Activity, terror en forma de falsa grabación casera y muy pocos medios. El boca a boca ha funcionado. 

Uno de los adjetivos que se le puede asignar a Paranormal Activity es de decepcionante. Se logra esto por su naturaleza indie y su necesidad de medir los recursos con cabeza. La situación que se nos transmite es la de una rueda que gira y gira sin parar: una pareja graba por la noche extraños sucesos que al día siguiente se comentan, con morbosidad por parte de él y miedo por parte de ella, con la diferencia narrativa de la tensión en aumento. Cada día están más enfadados y van más al extremo, pero una mejor selección y variedad de momentos no haría previsible por donde van a ir los tiros de la siguiente escena.
Asusta no en la calidad sino en la cantidad. Está todo tan dilatado y esquematizado que pocas serán las veces que el espectador se acurruque aterrorizado en la butaca. Eso sí, cuando llegan esos dos o tres momentos que la audiencia se prepara porque saltarán como muelles.
Uno de los pocos aciertos es la pareja que en ningun momento da credibilidad extra. Debido a que por ser un film de ambiente familiar uno se debe en cierta forma crer la situación.
Actividad Paranormal solo da miedo a quien se susta fácil.  
Un par de momentos buenos y un final inesperado, junto con el debut de Oren Peli. Una recomendacion alquilenla y veanla en plena madrugada..
Vale la pena por los encuadres y LA escena, aunque es decepcionante y aburrida